lunes, 23 de febrero de 2009

Licantropía 3. El macho deja pistas.

Horóscopo semanal.
GEMINIS:
El sol entra el signo zodiacal de Géminis por el 22 de Mayo y se va a mediados del 21 de junio. Géminis está gobernado por Mercurio. En la astronomía clásica Jupiter es considerada debilitadora en éste signo. Es caliente, húmedo, masculino, signo mutable y un miembro del elemento aire. Sus colores son blanco, algunas veces mezclado con rojo, y su Angel Guardian es Ambriel. Es symbolizado por gemelos.
Es probable que Géminis se sienta más en casa; con una ocupación variada, con contacto con la gente y manejando información. La buena voluntad de Géminis es experimentar y adaptarse a nuevas circunstancias e informaciónes; un gran punto a su favor para muchas compañías, especialmente las de transporte, enseñanza, publicidad, los medios de communicación y la medicina. Los Geminianos son los más activos al nivel de profesiones científicas, son los escritores, profesores, y empleados independientes.

Horóscopo actualizado de

Una ventana al corazón

Soy un alma solitaria que busca compañía. Tengo 37 años, divorciado, un hijo (de 20 años). Mis seis hermanas mayores me encuentran bien parecido. Poseo pelo negro, ojos azules y mido 1.72 mts. Mi signo es Géminis, es decir, me asumo como un purasangre. Soy publicista y en mis ratos libres me dedico a las caricaturas. Leo constantemente, en especial textos que contengan relatos de Ciencia -Ficción (en especial Clark, Verne, Bradbury, Borges y Bioy Casares). Tengo un pasar económico estable y busco una relación seria y duradera. Propósito: consolidar la relación para realizar planes a futuro. En pocas palabras: deseo alimentarme de tu amor. Escribir a Leo Chaney. casilla 3778. Correo central. Santiago.

sábado, 21 de febrero de 2009

Licantropía 2. El horror se consolida.

SIGUE OLA DE BRUTALES CRÍMENES
LA CARNICERÍA HUMANA
COBRA MÁS VÍCTIMASHorrible imagen de jovencita devorada
A un día de ocurrido el espantoso crimen de la ciudadana peruana, son hallados los restos semidevorados de una familia en su departamento de La Reina. El modus operandi fue similar, es decir, cuerpos masticados y la ausencia de algunas de sus extremidades o parte de sus visceras. Carabineros y Policía de Investigaciones aún sin pistas concretas.
La alerta la dio un guardia de seguridad que pasaba por fuera del edificio de las víctimas. Según sus propias palabras sintió unos gritos desgarradores, carreras desenfrenadas, forcejeos y unos extraños sonidos graves que no pudo identificar. Llamó de inmediato a Carabineros, para posteriormente subir por las escaleras e ingresar al lugar del suceso.
Lo que presenció el guardia desbordaba cualquier imaginación. Eran dos cuerpos despedazados. Uno, el de la joven Mirta Pacheco Altamirano, hallado sobre una tina de baño y el otro, el de su padre Roberto Pacheco Salinas, salvajemente ultrajado y postrado en un sillón del living de su casa. Daba la impresión que el o los asesinos se habían ensañado con el cuerpo de la joven, ya que presentaba las peores heridas, toda vez que su tórax se hallaba abierto y vacío por dentro.
Sin embargo, lo que ignoraba el guardia y que Policía de Investigaciones encontró en horas de la mañana en un sitio eriazo, tras el condominio, fue el cuerpo sin vida de Soledad Rodríguez Pacheco, hija de Mirta, de sólo dos años de edad, a quien le habían arrancado sus dos piernas y parte de su pecho. Todos los restos de la infortunada familia se encuentran en el Servicio Médico Legal para las autopsias correspondientes.
Finalmente, tanto Carabineros como Policía de Investigaciones emitieron un comunicado oficial en el que establecían su más irrestricto cumplimiento del deber, esto es, que realizarán todas las diligencias pertinentes para aclarar estos macabros asesinatos y atrapar a el o los responsables. Por lo que la cuidadanía debe sentirse segura y confiar en sus autoridades.

lunes, 16 de febrero de 2009

Licantropía 1. La punta de la hebra.

ESPANTOSO HALLAZGO EN
DEPARTAMENTO DE ÑUÑOA
¡¡¡MUJER DEVORADA!!!
Investigaciones y Carabineros
sin pista alguna del horrendo crimen.
Espectacular imagen de los restos de la víctima

En horas de esta madrugada se ha encontrado el cuerpo sin vida y semidevorado de Carmen Paz Valdivia Negrete, de nacionalidad peruana y avecindada en nuestro país desde agosto del año pasado. Carabineros y Policía de Investigaciones aún no emiten un comunicado oficial respecto al impactante deceso de la mujer.
Exactamente a las 5.15 hrs. una patrulla de Carabineros, alertada por vecinos irrumpió en el domicilio de la siniestrada mujer, encontrando el cuerpo sin vida de la Sra. Valdivia. Constataron, con estupor, que su carne se hallaba magullada y masticada y parte de sus restos, esto es visceras y trozos de piel, se hallaban dispersos por el piso de la habitación.
Posteriormente, personal de Policía de Investigaciones llegó al domicilio, acordonando el lugar del suceso y prohibiendo la entrada a cualquier intruso.
Tanto el Jefe de la Brigada de Investigaciones como el Capitan de Carabineros se retiraron sin hacer declaración alguna y con evidente preocupación en sus rostros. Consultando a los vecinos, estos nos entregaron algunas de sus impresiones:
- Me desperté de madrugada...Oí unos forcejeos y luego unos gritos aterradores, para acabar en un silencio profundo...Todo fue muy extraño... (Ma. Luisa Vega, jubilada).
- Un horrible grito me sacó de la cama. Sentí carreras en el piso de arriba...luego nada...(Jaime Rodríguez, joyero, vecino de la mujer asesinada).
- Al sentir los gritos subí cuan rápido pude. Al llegar la puerta estaba cerrada. La abrí de un golpe y cuando entré me encontré con el cuerpo de la señora Carmen tendida en el piso y al mirar más de cerca, vi el espantoso estado de su cuerpo...vomité como nunca lo había hecho en mi vida... (Fernando Oliva, nochero).
Las teorías son tan variadas como personas que han reflexionado ante el macabro hecho:
- Es una secta satánica que llevó a cabo un ritual espeluznante (Pedro Soto, detective retirado).
- Es un sofisticado robo que quiere hacerse pasar por asesinato (Carlos Sanz, psicólogo).
- La violenta manera en que se llevó a cabo delata la presencia de un animal amaestrado y de personas que prepararon todo de antemano. (Edgardo Alan Poers, escritor).
Tanto el móvil como la identidad de los asesinos siguen siendo un misterio para todos. Nuestros encargados del orden y la seguridad de la ciudad tienen ahora la palabra.

martes, 10 de febrero de 2009

El sueño de Dante

-Ella se llama Virginia, me dijo Felipe. Es una parasicóloga y clarividente y vive en Independencia, cerca del Estadio Santa Laura. Se encuentra explorando las potencialidades del estado onírico en las personas, para así develar algún secreto de la personalidad del ser humano.
Nos encaminamos hacia ese populoso barrio, tal vez aquella dama nos aclararía de alguna manera la diferencia de opiniones que tuvimos con mi hijo mayor con respecto a nuestros temores más espantosos y que creíamos desconocidos.
- ¿Así que desean acercarse al horror?
Virginia nos lanzaba aquellas palabras con una mezcla de coquetería y un dejo de misterio.
-El joven va primero, luego usted.
No me quedó otra que esperar impacientemente. De manera maquinal leía unas insulsas revistas de farándula nacional diseminadas en una mesita. El tiempo transcurría lento, lentísimo. De pronto Felipe apareció en el dintel de la consulta de la dama. Su rostro venía demudado y su polera veraniega tenía impregnado el copioso sudor de su cuerpo.
- Es su turno.
Ingresé a la salita sin dejar de mirar a mi vástago y a su rostro inexpresivo. Me solicitó, con amabilidad me tendiera en una cómoda camilla y cerrara los ojos. Acto seguido escuché una melodía cadenciosa y sentí sus pequeñas, pero hábiles manos masajeando mi cabeza...
Desperté en un salón en donde dominaban los colores pasteles, tanto en paredes como en mobiliaro. Este último era de una sobriedad recalcitrante. No se divisaban ventanas y frente a mí se encontraban cuatro personas. Una anciana pequeña, bien conservada y vestida de negro y gris; un varón, de aspecto caucásico, en el cual me llamaron la atención su chaleco y calcetines con rombitos y las dos restantes eran unas mujeres de mediana edad. Una gorda, casi mórbida, tan pálida como la palidez misma y la otra crespa y de una extraña, pero triste belleza.
Al parecer me conocían de toda una vida. Hablaban casi a los gritos, conversaban y se reían de obviedades, discutían acaloradamente de política y religión, casi hasta sacarse los ojos mutuamente defendiendo posturas ultraconservadoras, para luego actuar como si nada estuviera pasando. Todo ello ambientado por la música de un cd de los mejores éxitos de "Mocedades".
Los primeros minutos me dediqué a observar al cuarteto, en donde la señora monopolizaba las temáticas y monologaba hasta el hartazgo sin que los otros habitantes de tan peculiar cuarteto la interrumpieran ni la escucharan. Hasta que llegó mi turno.
Fue entonces cuando experimenté el horror. Les iba a echar encima todos mis posturas liberales, reirme en su cara de su arcaico modo de vida para luego salir de ese espantoso lugar. Sin embargo, mi exterior sólo convenía con ellos en todo, se carcajeaba de sus chistes insulsos y tarareaba las canciones del grupo musical español. Mi interior luchaba denodadamente por controlar la situación, sin lograrlo. Incluso, cuando intenté sentir mi sexo, este se encontraba borrado de mi cuerpo.Lo entendí perfectamente. Me encontraba viviendo mi temor más profundo.
Desperté sudado y con una angustia que me comía entero. Felipe y yo abandonamos aquel lugar, mientras le narraba mi abyecta experiencia. Intrigado le consulté por la suya. Sólo se limitó a describir escuetamente que rasgueaba su guitarra eléctrica por toda la eternidad.
- Pero eso siempre te ha gustado, dije.
-Sí, me contestó, -pero prueba algo que ames profundamente y haz sólo eso una eternidad. Lo terminarás odiando.
Mi hijo y yo lo comprendimos. Virginia nos había dado un paseo por el centro mismo de nuestro pandemonium.

miércoles, 21 de enero de 2009

El Sr. Quijano

Hacía tres días que Alonso no llegaba a su departamento de la Villa Olímpica, en Ñuñoa. Pancho, su vecino peluquero, y Fermín, hombre de fe y amable vecino, al igual que el estilista, se encontraban con la inquietud a flor de piel. Se escuchó en el primer piso una corta, pero frenética detención de un automóvil. Risas, portazos y nuevo partida del bólido con destino desconocido.
En el piso yacía un ya conocido Alonso, con la curda de tres días y en lamentable estado. Sus amigos corrieron a socorrerlo y constataron que se encontraba envuelto en su raída capa del caballero de la noche, su polera de Linterna Verde manchada de vómito y la ropa interior, expuesta, patéticamente, sobre sus pantalones.
Lo asearon y lo acostaron en su cama, para luego concluir que Alonso, esta vez, había llegado demasiado lejos. Pancho y Fermín, hombres de buen corazón, pero de pocas luces en cuestiones bizarras decidieron dar un drástico giro a la vida de su peculiar amigo y concibieron la idea más absurda que se tenga memoria.
Aprovechando el profundo sueño de Alonso abrieron de par en par el ventanal del departamento y fueron lanzado a través de él y quemando a la vez, cuanto cómic y película en formato dvd hallaron, creyendo, con firmeza de tahúr, que aquellos satánicos y diminutos seres eran los causantes del estado calamitoso de su amigo Alonso. He aquí el resultado.

A la hoguera:

Comics: La muerte de Superman, la Liga de la Justicia (toda la saga), todo "lo que huela" a Marvel, la DC en sus tiempos de "ñoñez" y la colección completa de Condorito.
Dvd`s: Heavy Metal 2000, Alien, La guerra de las Galaxias, 2010, Depredador, Encuentros cercanos del 3º tipo, E.T., Parque Jurásico y un largo etcétera de películas CI -FI que les importó más la forma que el fondo.

Se mantienen con vida
:
Comics: El regreso del Caballero Nocturno, Watchmen, El Eternauta, Den, Sin City, Batman (de Neil Adams), V de vendetta, Sandman, From Hell y Spawn.
Dvd´s: Blade Runner, Dark City, I.A., La Naranja Mecánica, 2001 Una odisea del espacio, Duna, Hombre mirando al sudeste, Heavy Metal y la colección íntegra del período de oro de la ciencia ficción de los 50º.

Tanto el estilista como el devoto quedaron satisfechos con lo obrado.
- Alonso olvidará, quema mediante, toda este mundo virtual y alejado de la realidad de los hombres, decía Pancho.
- Además le perdonamos algunas de sus entretenciones, para que no nos odie más de la cuenta, agregaba Fermín.
Tal vez no contemplaron una diminuta posibilidad. Alonso, como consumidor y coleccionista profesional no dejaría al alcance de cualquiera sus preciados tesoros. Ambos amigos jamás revisarían en los dobles fondos de cada mueble o estantería. Allí, el astuto Alonso, guardaba celosamente sus preciados comics y dvd´s. Los que condenaron a la pira eran sólo copias adquiridas en el Persa Bío - Bío, para hacer caer a incautos o ladrones de poca monta.

Moraleja (consejo y/o conseja sólo para damas):

Si te involucras con un tipo bizarro,
aléjate despavorida,
no sea que acabes envuelta en un patético barro
o te enamores, Dios nos libre, de por vida...

viernes, 16 de enero de 2009

La mujer que odiaba los lentes de sol

Alejandra había iniciado su extraña cruzada a los diez años de edad. Rompía cuanto lente de sol encontraba. Sus padres pagaban el costo de cada uno de ellos, con una mezcla de asombro y de rabia a las personas que eran víctimas de la ira descontralada de su pequeña hijita.
Todo comenzó cuando su padre le hizo, según ella, una gran revelación: "la felicidad la traen los días soleados", le dijo con aire solemne. Desde ese momento, la niña entró en la dualidad del amor/odio, es decir, amor a las mañanas soleadas e inquina a las nubladas.
Una infeliz y calurosa tarde de febrero paseaba con sus padres y reparó en que varios transeúntes portaban lentes de sol. La pregunta no se hizo esperar:
- ¿Por qué ellos utilizan esos lentes, papá?, ¿es que están ciegos?.
- Hija, a ellos no les gusta el sol. Nueva y peligrosa revelación de su padre.
Alejandra no entendió la verdadera razón del uso de los anteojos, más bien, tergiversó las palabras de su progenitor. Y comenzó el calvario. Pisoteó, pulverizó, trizó y destripó todas las antiparras oscuras que pasaban cerca de su presencia. Deseaba la felicidad de la gente, por ello intentaba sacarlos de su mundo de oscuridad.
En la ceremonia de graduación, sus compañeros, antes de lanzar sus birretes al aire, se colocaron lentes de sol, dejándole claro que su cruzada no valía nada.
Ya en la universidad, no logró convencer a nadie de sus objetivos. Es más, le recomendaron encarecidamente una visita a un buen psicólogo. Mientras los vendedores de anteojos de sol no sabían si amarla u odiarla, ya que asaltaba cada tienda, destrozando el objeto de su odio, mientras que subían las ventas de los lentes, debido a su peculiar conducta.
Alejandra, de treinta años y coexistiendo con el mundo del trabajo intento madurar, pero poco. Desarrolló sofisticadas estratagemas para continuar con su insólito derrotero. Pedía prestado anteojos que perdía sutilmente, abrazaba efusivamente a varones, cuyas gafas se encontraban colgados del pecho de la camisa para así malograr esos demoníacos adminículos y descubrió el hábito de fumar sólo para dejar, descuidadamente, su cigarrillo encendido, cerca de algún vidrio plastico del objeto odiado y así marcarlo de por vida. Todo ello le costó una vida de soltería indefinida, la soledad fue su única compañera y sólo sus arranques de furia la conectaban con el resto del mundo.
Actualmente Alejandra se encuentra internada en una casa de rehabilitación mental , sus padres lloran su maldita suerte y los doctores la dan como caso perdido. Sin embargo, ella por fin es feliz. Autorizó filmar un documental de su extraño caso a una cadena de canales extranjeros (lo que le significó pingües ganancias que aseguraron su estadía en el nosocomio), consiguó un trabajo de testeadora de lentes de sol irrompibles ("a prueba de Alejandra", rezaba el slogan) y conoció por fin el amor en un paciente esquizofrénico que mataba el tiempo rasgando las telas de los quitasoles.

lunes, 12 de enero de 2009

La paila.

A Samuel le precedía su fama, en especial desde que adquirió un auto propio. Frente a sus amigos se jactaba denominando al vehículo como "la paila".
-¿Por qué?, preguntaban socarronamente sus amigos.
- Porque la mujer que sube a mi cacharro esta "frita", respondía riendo con todo su cuerpo.
La pandilla amplificaba la imagen de Samuel por todo el vecindario:
-Es un monstruo con las mujeres.
-Se "ha comido" a todas las lolas que ha deseado.
-Ahora que compró un "tocomocho" nada lo detiene.
Beatriz no creía en imágenes de cartón. Luego de haber puesto en su lugar, cachetada mediante, a Carlos, por atreverse a decir públicamente que ella estaba interesada en su persona (nada más falso, ya que la bella joven, de un sólo papirote, lo había devuelto a la realidad) pensaba poner orden a tanto machismo imperante. Era el turno de Samuel. Era hora que alguien le revelara unas cuantas verdades a ese insolente seductor de pacotilla.
La cita no se hizo esperar. Era un jueves en la noche y Beatriz subía mansamente al carro de Samuel. Deambularon por República, La Alameda, Providencia y Pedro de Valdivia. La conversación era trivial y aburrida. Samuel estacionó su juguete con ruedas en una oscura calle.
-Es el momento, se dijo a sí misma Beatriz.
-Pasa al asiento trasero, dijo Samuel, con un tono de voz que imitaba malamante a un seductor.
La joven cambió de asiento y se aprestó para darle la lección de su vida al farsante.
-Ya verás si esta chatarra se sigue llamando la "paila". ¿"Así que estoy frita"? ¿Vas a comerme al igual que las otras?, pensaba con ira la damisela, mientras se acomodaba en el asiento. -Ponme un dedo encima y verás lo que te espera.
En ese momento unas finas manos de metal con unos terminales de tenazas aparecieron de las sombras y desvistieron en segundos a la mujer. Acto seguido, tanto el asiento posterior como el resto de la cabina se convirtieron en metal y de unas diminutas troneras fueron lanzadas salsas, aceites, ajo molido y cebollines picados, para finalmente subir la tempertura de las planchas a un calor insoportable.
Beatriz, al borde del pánico supremo, del dolor insoportable y la muerte inminente, observó cómo Samuel la miraba con ojos lascivos tras la ventanilla, al tiempo que sus manos empuñaban firmemente un cuchillo y un tenedor, regalo de su piadosa madre, que ya en paz descansaba en la corriente sanguínea de su hijo único.