martes, 1 de febrero de 2022
Ordalía.
miércoles, 19 de enero de 2022
Hitchcock en Valparaíso
La idea era extravagante, qué duda cabe, y un intento desesperado y bizarro. Su esposa, al enterarse que el proyecto iba viento en popa, se autoexcluyó del irregular tour, asegurándose, previamente, con la compañía naviera y amenazando al capitán del barco, todo a una, que ninguna joven de blondo cabello se embarcara, ya que sabía de las inclinaciones de su marido por estas féminas. Era sabido por todo el corrillo del cine de la época que el caballero inglés, no solo las prefería rubias, sino que las acosaba hasta el hartazgo, incluyendo abusos en los set de grabación o exclusión de por vida de sus afamadas películas, sino eran receptivas a sus torpes galanteos.
El viaje, más que una travesía en busca de la momentánea inspiración perdida, asemejaba a una troupe de decadentes artistas cinematográficos. Todos se divertían de manera desembozada, menos Alfred. Los excesos de alcohol y sexo, junto con las fiestas que duraban a hasta altas horas de la madrugada, era pan de cada día. Lo que le sobraba al famoso director de talento, (aunque , por ahora, extraviado), le faltaba a raudales en el campo de la seducción. Si bien, su físico no le acompañaba en lo más mínimo, su timidez patológica le impedía siquiera acercarse a una mujer. La mayor parte del tiempo lo pasó encerrado en su camarote, refunfuñando su mala estrella.
Luego de una terrible pasada por el Cabo de Hornos, la embarcación recalaba en el puerto de Valparaíso, solo para aprovisionarse. Hacía ya varios décadas que los marinos sabían que la Joya del Pacífico había perdido todo su otrora resplandor. Alfred, un tanto molesto con el fracaso del viaje, ya que la inspiración y las juergas lo habían excluido de cuajo, decidió bajar a tierra. Vagó sin rumbo fijo por las calles del puerto y coincidió con los informes de esta derruida ciudad. Avejentada, semiderruida y sucia. Decidió volver sobre sus pasos, luego de un par de horas de caminata cuando ocurrió... cientos de gaviotas sobrevolaban las calles de la ciudad, graznando de manera insistente e inquietante. Maravillado, observó el espectáculo hasta que algunos pájaros sobrevolaron y atacaron a algunos transeúntes, picándoles sus cabezas.
Tal extraordinaria experiencia, asustó a Alfred en un principio y se parapetó tras un quiosco de revistas. Sin embargo, un rayo de inspiración lo invadió por entero. Recordar la narración de Du Maurier y visualizar su próxima película fue todo uno. Más rápido que ligero, volvió al barco e instó, de muy mala manera al capitán, que partieran de inmediato, ya que deseaba comenzar cuanto antes su nuevo proyecto. El resto del viaje, el maestro se informó por la prensa local del incidente del que fue testigo, del que se rescata este fragmento aparecido en El Mercurio de Valparaíso, fechado el 28 de agosto de 1961:
"...Sobre las tres de la madrugada, una lluvia de pájaros se precipitó sobre los tejados de las casas despertando a la población que, asustada por la ofensiva de las gaviotas, salió corriendo de sus viviendas y se defendió con improvisadas antorchas de fuego. Por la mañana, los habitantes de la ciudad se encontraron con las calles cubiertas por los cadáveres de los animales. Las aves, que vomitaron pedazos de pescado -su propia comida-, despedían un hedor insoportable y pestilente..."
El resto es historia. La fallida contratación de Grace Kelly (ella ya no trabajaría más para ese acosador de cuarta) y la fijación de Hitchcock por Tippi Heddren, próxima víctima de los devaneos de Alfred, el tijereteo incesante al libreto de Eva Hunter, la contratación de los extraordinarios Berwick e Iwreks como modeladores de pájaros y el terrible final sugerido del film, son solo algunos elementos citados que darían aún más sabor a Los pájaros.
Lo que le podemos reprochar al maestro del suspenso, los habitantes de esta Fines Terrae, es que haya mentido respecto a los hechos que inspiraron su célebre película, que a estas alturas es de culto. Él le contó a quien quisiera escucharlo, que la idea le había llegado, leyendo un periódico de California, el Santa Cruz Sentinel, quien habría narrado que los hechos presenciados por Hitchcock en Valparaíso, ocurrieron de verdad en la Bahía de Monterrey.
Un país desconocido por gran parte mundo, con un nombre de ají mexicano y que aún no llamaba la atención de nadie, no era una publicidad adecuada para tamaño film.
Te odiamos, Alfred Hitchcock …
miércoles, 12 de enero de 2022
Ucronía alba
Me asignaron, hace mucho tiempo atrás, la detallada observación del Sector Espacial 2814. Me llamó la atención un diminuto planeta azul, conocido como 38.C, ya que, en un vastísimo espacio en derredor era el único habitado y nada menos que por primates evolucionados. Además, se me informó que Los Guardianes del Universo intervendrían los eventos históricos, escogiendo un singular pedazo de tierra alargada de ese planeta como punto de partida.
La razón era que esa tercera roca que giraba en torno a una estrella, corría el peligro de colapsar y destruir el continuo tiempo de todo el sector espacial, debido al efecto dominó que provocaría. Lo Guardianes, para salvar tan terrible situación, solo alterarían un aleteo de una mariposa terrestre para ello. El evento escogido fue un encuentro lúdico de alta convocatoria que se llevó a cabo, en fecha y conceptos de ese planeta, el 29 de mayo de 1973. La cautela debía ser extrema. El más mínimo error provocaría un desastre mayor que el trágico destino que se avecinaba para ese cuadrante. La intervención debía ser quirúrgica para que el daño fuera minúsculo.
Lo que transcribo a continuación es en estricta jerga de primates evolucionados del lugar: "...Corría el minuto 20 del segundo tiempo y Véliz lanzó un ajustado centro, que el jugador Sa apenas rozó con su cabeza, habilitando al puntero derecho Caszely, quien derrotó con un ajustado tiro al meta Santoro. El árbitro Arppi Filho corrió al centro del campo, validando el tanto. Los reclamos del equipo contrario no se hicieron esperar, sin embargo, el juez mantuvo su decisión. Transcurrieron los restantes minutos, manteniéndose el resultado y saliendo victorioso el equipo albo y coronándose campeón de la Copa Libertadores de América..."
Aún en la actualidad, ignoro cual fue la leve intervención que Los Guardianes llevaron a cabo para salvar del colapso cósmico a ese sector espacial. Como también desconozco qué línea de espacio tiempo nueva se abrió. Las crónicas de aquella época son confusas, se sospecha, sí, que ese pedazo de larga y delgada tierra evitó una calamidad de proporciones. Su muy cuestionado líder llamó a una consulta de primates superiores el 11 de septiembre de ese mismo año terrestre, en donde fue rechazado por una gran mayoría, para posteriormente retirarse en paz. Se cree que esos seres viven una vida de desarrollo lento, pero seguro, dirigidos por otros líderes que fueron escogidos libremente por los habitantes de tan singular lugar.
viernes, 22 de octubre de 2021
Desesperadamente buscando a Javiera (Into the groove).
miércoles, 24 de febrero de 2021
El súper manual de los Cortapalos del nuevo Maquiavelo.50 leyes del poder en el Padrino. (Seudo-crítica literaria).
Desde ese momento, y al presente, creo haberla visto una veintena de veces. Y cada vez con distinta óptica etárea. Primero como un excelente historia de la mafia norteamericana post -Segunda Guerra Mundial. Luego, como una crítica a la violencia institucionalizada, posteriormente como una película cuasi operática, que desnuda el verdadero sueño americano. Hasta que el año pasado, Alberto Mayol la usa como un iluminado manual para entender el poder en su estado más puro. Es evidente el amor que el autor le profesa a esta joya del cine, tanto así que la unió a El Príncipe, el famoso tratado político del siglo XVI, de Nicolás Maquiavelo, para utilizarlas como base fundamental de su libro 50 leyes del poder en el Padrino.
Es más, este texto sería la versión chilena posmodernista de El Príncipe, ya que nos entrega una acertadísima visión del uso correcto del poder (si se me permite el término "correcto"), en clave metafórica de la obra de Francis Ford Coppola y Mario Puzo (a la sazón, autor de la novela El Padrino). Toda vez que, los personajes, acciones, conflictos y en un largo etcétera, el autor los utiliza como una eficaz herramienta para explicar acontecimientos, afortunados o desventurados de la elite en general, que perfectamente se pueden aplicar a nuestra política y políticos nacionales actuales.
En sus primeros capítulos, Mayol nos ubica, tanto su contexto personal, como las referencias filosófico - literarias que sostienen su obra. Posteriormente, entra de lleno a analizar las 50 leyes que toda persona que detente poder, sea víctima de este o se ubique como mero espectador (a estas alturas, posición insostenible, ya que el poderío lo invade todo, lo contamina todo) debe conocer y asimilar. Todas y cada una de ellas, sostenidas por escenas emblemáticas de la monumental película de Coppola. Por la pluma de sociólogo, desfilan los principales integrantes de la familia Corleone y escenas clásicas, tales como la cabeza del caballo, el intento de asesinato de Vito, la estética y terrible muerte de Sony, entre otras. Sirviendo de telón de fondo de las elucubraciones de qué, cómo , dónde y cuándo aparece y se aplica o no la fuerza o la estrategia del todopoderoso.
Algunas de estas leyes, incluso podrían funcionar como un estilo o forma de vida para cualquier mortal: "Que nunca sepan lo que estás pensando", "solo se tratan los temas delicados con los verdaderos involucrados en el problema", "sé predecible en tiempos de paz e impredecible en los de guerra", "si debes elegir entre la eficiencia y la eficacia, siempre elige este última" . Y la mejor de todas: "Abogados, abogados, abogados". Todas ellas y 45 leyes más, son sabios consejos que permitirían al potentado avanzar con éxito en el intrincado escenario de las ligas mayores y a mortales, como tú y yo, a entender ese resbaloso, secreto y peligrosísimo mundo del poder, ya sea político, militar, religioso o de la gran empresa y cómo nos afecta diariamente, sin que nos demos cuenta.
Un texto altamente necesario (casi como un libro de cabecera), para que cada vez que no entandamos una decisión, acciones o palabras que expresan un personaje que pertenece a ese mundo, revisemos estas normativas y descubramos lo que traman a nuestras espaldas y casi con total impunidad. Lo triste es comprender que deberemos contentarnos solo con visualizar el engaño u imposición, disfrazada de ley o de buena intención. Lo que al final del día, será lo único que podremos lograr.
Mayol, Alberto.
Editorial: Catalonia.
Santiago de Chile. 2020.
miércoles, 3 de febrero de 2021
Homo Deus o el diario del lunes del 2150. Seudo crítica literaria.
domingo, 17 de enero de 2021
Coranavirus chilensis (3)
Amigo Richard,
Aproveché que me encontraba en lado sur de mi comuna, el que estaba libre de la cuarentena y decidí salir, luego de tres semanas y media de bendito encierro. Con el temor histórico del habitante nacional y desconfiado por ser gobernado por unos líderes demenciales, me disfracé para ver la luz. Lentes de sol, mascarilla, camisa de mangas largas, pantalón de tela y zapatos cerrados. Solo mis manos y partes de mi cara y cuello se encontrarían expuestos. Era un extraño símil del hombre invisible de la inmortal novela del mismo nombre de H.G.Wells.
Era notoria la baja en el número de personas en las calles. Incluso en el tren subterráneo, el promedio era de veinte pasajeros por vagón. Sentí miedo durante toda la desventura. me parecí estar rodeado de zombis catatónicos que esperarían cualquier descuido mío, para saltare encima y devorarme en cuestión de minutos. Salí a la intemperie y el sol me cegó por algunos segundos.





