viernes, 8 de noviembre de 2024
La rebelión de las sirenas (4° parte y final)
miércoles, 6 de noviembre de 2024
La rebelión de las sirenas (3° parte)
sábado, 2 de noviembre de 2024
La rebelión de las sirenas (2° parte).
lunes, 28 de octubre de 2024
La rebelión de las sirenas (1° parte)
lunes, 21 de octubre de 2024
Laura (3° parte y final)
martes, 15 de octubre de 2024
Laura (2° parte)
jueves, 10 de octubre de 2024
Laura (1° parte)
sábado, 24 de agosto de 2024
María José no les cree a los hombres del planeta tierra.
Nimda An Dor era una joven originaria de la raza
Ashtar, seres que se comunicaban canalizándose con el prójimo. Era parte
integrante de la tripulación y una de las aspirantes adelantadas. El líder de
su destacamento reunió a sus discípulos y les impartió sus misiones por los
próximos 2.000.000 cronos (en tiempo de Planck), similar a un mes terrestre.
Nimda y sus compañeros debían permanecer ese tiempo empapándose de la realidad,
circunstancias y reacciones del primate macho de la especie dominante del
planeta tierra y entregar su monografía para cerrar su largo periplo académico.
Cada tripulante se ubicó en los cubículos de teletransportación. Recibieron su
destino, locación y nueva identidad directamente en uno de sus cinco troncos
encefálicos, junto a la que sería su novedosa estructura humanoide. Así, Nimda
llegó a Santiago de Chile, siendo su radio de acción el denominado Barrio
Cívico de la urbe. Su nueva estampa se caracterizaba por poseer un metro
sesenta, piel canela, pelo azabache que caía sensualmente por sus hombros, ojos
negros almendrados, un coqueto lunar bajo la barbilla y todo ello
acompañado de una curvilínea figura. Su alias o chapa, María José.
El programa de la Federación de Planetas se
caracterizaba por ser uno de los mejores y más ordenados de las galaxias
conocidas. El objetivo era que sus cadetes experimentaran situaciones reales
desde una vivencia educativa integral. El propósito asignado a María José era
interactuar con el habitante varón de las capas sociales medias de esa capital
para, posteriormente, exponer sus conclusiones a los líderes. Se le asignó un
pequeño departamento colindante con el casco histórico de aquella metrópolis y
una ocupación de garzona premium en un "café con piernas" ubicado en
la calle Moneda, a pocos pasos de la Avenida San Antonio. El local se llamaba
"El Barón Rojo", haciendo una alusión cuasi erótica al piloto de caza
Manfred Von Richthofen, héroe alemán de la Primera Guerra Mundial, quien
derribó a más de 88 aviones enemigos, con su amado biplano Albatros, cuya
característica distintiva era su color escarlata. María José se enteró, por
medio de un extenso dossier llegado a su cerebelo recientemente que su rol
sería encarnar a una atractiva joven que reproduciría el estereotipo de mujer
alegre, sumisa, servicial, doméstica y que se encuentra dispuesta a escuchar al
prójimo a todo evento. El primer día de trabajo la recibió Miguel Ángel Morales,
dueño del negocio y creador intelectual del "minuto feliz", que se
estrenó el año 1994 y consistía en que las mozas exhibieran, durante 60
segundos y una sola vez al día, sus turgentes senos desnudos a los encantados
parroquianos, cuya suerte los ubicaba en el lugar y momento oportuno. El
mandamás al ver a la pequeña beldad, ordenó que, junto al provocativo uniforme,
le asignaran unos bellos zapatos de estilo glam y con altísimos tacones, para
optimizar su diminuto, pero encantador porte.
Su primer día de trabajo fue el puntapié inicial de
un mes que la moza deseó olvidar para siempre. Llamó su atención los vidrios
polarizados de las puertas de entrada al recinto. Algunos años antes, el ex -
alcalde de la comuna, Jaime Ravinet, obligó a estos lugares a encubrir sus
puertas, otrora transparentes, por púdicos diseños que impedían a mirones, en
especial a menores de edad, a fisgonear a las mujeres que vestían con lencería
fina en el interior. María José entró al camerino del café y pidió asesoría a
otras sirenas de cómo maquillar su bello rostro. Se enfundó el diminuto atuendo
que ocultaba solo lo esencial y que dejaba al descubierto todo lo demás.
Aquello le hizo gracia, ya que no experimentó la inicial vergüenza de las
primerizas. Más bien, sintió comodidad, ya que el traje oficial de la
Federación pecaba de incómodo. Solo el calzado le molestaba al caminar. Inició
su turno que cubría de lunes a viernes desde las dos de la tarde hasta las
nueve de la noche. La primera semana los clientes que se le acercaban eran
variopintos. Unos solicitaban el expreso, el cortado o el capuchino de manera
cortés, pero con una timidez galopante. Otros se hacían los cancheros y
trataban con una fingida seguridad a las jóvenes, aunque sabían que la
procesión vacilante iba por dentro. Los menos, intentaban una insulsa
conversación que apenas podían sostener, ya que sus ojos se les desviaban hacia
las sinuosas curvas y generosa anatomía de las ninfas. Las propinas oscilaban
entre unas méndigas monedas, pasando por billetes de números bajos, hasta los
clientes encantados que dejaban suculentas cantidades de dinero. En medio de
esa primigenia semana María José fue testigo de intempestivas visitas por parte
de funcionarios de la Inspección del Trabajo y Policías, respectivamente,
quienes multaban a los locatarios por absurdas razones, que escondían una
presión de grupos ultraconservadores que mentaban de inmorales e indecorosos
estos lugares, intentando recrear una caza de brujas. Más, todo esto lo zanjó
Joaquín Lavín, alcalde en ejercicio de la época, que dictaminó una ordenanza
que incluía solo horarios diurnos de funcionamiento, prohibición de venta de
bebidas alcohólicas y la nula posibilidad de ejercer la prostitución por parte
de las bellas. Los conservadores asintieron las medidas de su correligionario.
Que esos lupanares se encerraran en sí mismos y se condenaran solos,
argumentaban. Ni el más pintado sospecharía que en el 2005, el mismo alcalde, ya
en campaña presidencial, se fotografiaría con un ramillete de sensuales
garzonas del lugar y estamparía su firma en uno de los muslos de una de ellas,
olvidando de una plumada sus convicciones, con el objetivo de lograr votos
esquivos.
La segunda y tercera semana María José fue objeto
de numerosas insinuaciones e invitaciones directas por algunos parroquianos que
se fueron acostumbrando a su presencia arrolladora. Inventaban rupturas
amorosas con sus parejas o se erigían como prósperos emprendedores para conseguir
el favor de ella, cuando a todas luces eran ídolos con pies de barro. La
invitaban a salir de noche, pero se saltaban el galanteo previo. Intentaban
tocaciones indebidas, que eran rápidamente detenidas por personal de seguridad
del café. Incluso le ofrecieron dinero por sus servicios sexuales. Esto último
le pareció insólito e impráctico. Cada sábado, ella realizaba un estado de
avance de sus investigaciones y experiencias a sus superiores por medio de una
avanzada red neuronal que la conectaban con su comandante por impulsos de
energía cerebral. El análisis era obvio. En ese lugar de dominio varonil
predominaban en estos simios la chapucería, la simulación y la ignorancia
arrogante. María José enfrentó sus últimos siete días de pasantía en la tierra
con un sentimiento que jamás había experimentado, la desilusión. Atendió a toda
su clientela que ya había aumentado en gran número con la simpatía y diligencia
acostumbrada, sin embargo, internamente el desencanto y rechazo por aquellos
terrícolas falsarios se encontraban enquistados en sus quinientos mil millones
de neuronas. Ese domingo en su departamento esperó la teletransportación a la
nave madre, en donde debía comparecer ante la comisión que evaluaría su
monografía. La bella sabía que en ese trabajo intelectual omitiría una parte
que, de saberlo, esos bravucones habrían repensado respecto a sus fallidas y
torpes artimañas seductoras. Si alguno de ellos se hubiera acercado a Nimda An
Dor siendo él mismo, demostrando un corazón verdadero y destacando por ser
empático, habría logrado la fidelidad absoluta de ella y recibido el amor pleno
e integral, en especial el físico, ya que las Ashtar son reconocidas como las
mejores amantes en la mayoría de las galaxias gobernadas por la
Federación.
lunes, 29 de julio de 2024
Godzilla destruye Santiago de Chile (V parte y final)
El teaser solo duró 30 segundos. Ya todo el país esperaba ver esta última entrega, como también millones de personas en el mundo, relacionadas directa, indirecta o tangencialmente con el mundo del cine, debido al revuelo causado. Ubicaron a Godzilla en el barrio cívico de la capital. El descomunal lagarto ingresó por el Paseo Bulnes, emitiendo ruidos ensordecedores y dirigió sus enormes pasos hacia el Palacio de la Moneda, la construcción más significativa de la república y sede del poder ejecutivo. Se ubicó en el frontis del señero edificio y en ese momento sus placas dorsales comenzaron a brillar desde la punta de su larguísima cola hasta llegar a su garganta. Acto seguido, un devastador rayo nuclear azulado salió expelido de sus fauces y dio de pleno en ese histórico edificio, incendiándolo por completo y luego de unos segundos se consumió, derrumbándolo estrepitosamente y levantando una nube inmensa de humo.
Dejaba tras sí a este pequeño país, que pese a que llevaba más de trescientos años de formación y doscientos de vida institucional, aún se conservaba crédulo, inocente, susceptible y sin siquiera percatarse de ello, nuevamente hacía el ridículo a la vista de la comunidad internacional.
FIN
sábado, 27 de julio de 2024
Godzilla destruye Santiago de Chile (IV parte)
domingo, 7 de julio de 2024
Godzilla destruye Santiago de Chile (III parte)
Los adláteres de Takashi, convertidos en ratones de bibliotecas virtuales, extrajeron la mayor cantidad de información posible del carácter y personalidad de los habitantes de la República de Chile para comprobar si serían presa fácil de un pánico colectivo. En la actualidad registraban una estadística menor de hurtos simples, robos a mano armada y asesinatos. Todo aquello comparado con sus vecinos próximos y distantes del continente americano. Sin embargo, su percepción de inseguridad era uno de los más altos de la región. Tal contradicción se explicaba por variadas razones, aunque predominaban las que apuntaban a que la mayoría de los medios de comunicación masiva le pertenecían a un grupo de empresarios con una ideología muy definida, los que usaban el miedo, la desconfianza y el tremendismo como efectivas armas de manipulación, sumado a la triste realidad que un numeroso contingente de sus habitantes mayores de edad no comprendían bien lo que leían. Más aún, los cineastas nipones, perfeccionistas en todo lo que realizaban, descubrieron que esta singular cualidad recelosa, acompañada del escaso capital cultural por falta de lectura se sustentaba en varias décadas atrás.
Los japoneses reconstruyeron una línea de tiempo en retrospectiva que daba cuenta de la susceptibilidad de chilenas y chilenos. En enero del 2007 y agosto del 2006, respectivamente, en canales de televisión nacionales se proyectaron dos documentales. Uno de ellos llamado Último minuto, que recreaba un tsunami que destruía Iquique, una ciudad del norte del país y en 2006 la National Geografic, un terremoto ficticio en el puerto de Valparaíso. Las reacciones no se hicieron esperar. Desde los crédulos que comulgaron con ruedas de carreta y se tragaron todo, pasando por connotados habitantes de ambos puertos que deseaban demandar a los directores de los documentales por el daño causado a la imagen turística de ambas localidades. Incluso, la fecha la consideraron altamente inapropiada, debido a que se conmemoraban cien años del gran terremoto de 1906 que dejó terribles daños y miles de muertos en la Joya del Pacífico. Takeshi, demostrando que caminaba varios pasos más adelante que su gente, les platicó a los suyos que en plena dictadura cívico - militar, específicamente en el año de 1986, una operación comunicacional ideada por un ministro de apellido Cuadra, intentó, con gran éxito, convencer a sus compatriotas que el cometa Halley surcaría los cielos de ese ingenuo país y se detectaría en todo su esplendor y a simple vista, acción imposible a todas luces. Chilenas y chilenos se congregaron en distintos lugares prestos a vivir un momento épico de sus vidas, experimentando una gran decepción, debido a que el Halley brilló por su ausencia. Muchos años después se develó el fraude. Los habitantes de ese lugar pasaron por alto la efervescencia social por el descontento contra el dictador y las protestas callejeras disminuyeron en su convocatoria, el tiempo que ese objeto espacial supuestamente surcaría los cielos de Chile.
El corolario de esa retrospectiva los remontó al 2 de junio de 1962. Día que que ocurrió la Batalla de Santiago (Battaglia di Santiago para los italianos). Unos cuantos años antes, dirigentes deportivos chilenos presentaban en Lisboa su candidatura oficial para convertirse en sede del Mundial de Fútbol, adjudicándoselo con una gestión que fue considerada una hazaña. Los periodistas tanos del diario Il resto del Carlino de Bolonia, Antonio Ghirelli y Corrado Pizzinelli viajaron a Chile una cuantas semanas antes de la justa deportiva y se empaparon del sabor local. Sus impresiones las publicaron en una nota que se tituló : Santiago, i confini del mondo: l'infinita tristezza della capitale cilena, mostrando a sus compatriotas un ciudad subdesarrollada y melancólica, en donde la prostitución, la pobreza, el analfabetismo y la miseria la convertían en su marca de fábrica. Aún más, el escrito se preguntaba si ese contexto no afectaría gravemente el ánimo y la producción futbolística de los deportistas de la azzurra. El Mercurio, un conservador diario local, reprodujo el contenido de este artículo que indignó a la población. Ambos periodistas bachichas se vieron obligados a abandonar el país. En una calle de Santiago unos sujetos agredieron a un periodista argentino, confundiéndolo con Guirelli o Pizzinelli y un pasquín llamado Las Últimas Noticias trato a los italianos de fascistas, mafiosos, drogadictos e hipersexualizados, ¿El resultado? Ese 2 de junio se llevó a cabo uno de los partidos de fútbol más violentos de los que se tengan memoria. Los equipos chilenos e italianos entraron al campo de juego en un ambiente de hostilidad insoportable. En largos minutos del encuentro se dedicaron a darse de alevosos puntapiés y golpes de puño. El árbitro superado totalmente por la situación, intentaba vanamente controlar lo incontrolable. Espectadores del viejo continente observaban asombrados ese dantesco espectáculo, ya que era el primer mundial de fútbol que se transmitía en directo a los que poseían la tecnología para verlo. Los tiffosi aún hoy recuerdan el izquierdazo que el jugador chileno Leonel Sánchez le propinó en pleno rostro al italiano David, luego que este último lo pateara en el suelo. El encuentro acabó con dos jugadores italianos expulsados y los locales imponiéndose por dos goles a cero. El revuelo futbolístico fue de tales proporciones que se convirtió en el crisol de las actuales tarjetas amarillas y rojas, que sancionarían cualesquiera incidente dentro del campo de juego.
Takeshi Yamazaky había reunido toda la información requerida. Los habitantes del austral país, en especial los de de su capital Santiago, eran definitiva e históricamente crédulos, cándidos, alarmistas y la cualidad que adoró el cineasta... susceptibles. El escenario se encontraba dispuesto. Godzilla se acercaba a pasos agigantados a Santiago de Chile.
miércoles, 3 de julio de 2024
Godzilla destruye Santiago de Chile (II parte)
El equipo completo compareció ante Mitsuru Shimada, Presidente de Toho Estudios, con la propuesta plasmada en una primorosa presentación audiovisual de alto estándar. El mandamás nada más escuchó la propuesta y estuvo al punto de enviar a Takashi y su corte a la mismísima cima del monte Fuji. El carcamal les espetó que la idea carecía de sentido comercial, la intrascendencia le invadía y el agua le entraba por todos los costados. El joven cineasta no se amilanó y usó su cuenta corriente cuyos fondos se sustentaban en la fama reciente. Además le recordó que poseían un contrato de, a lo menos, tres proyectos de films de la saga de Godzilla. Shimada reflexionó y su sentido empresarial oportunista surgió en ese momento. Accedió a aprobar unos 790 millones de yenes (un poco más de cinco millones de dólares) y que Takashi se las arreglara como pudiera. Esa exigua cantidad poseía como objetivo que desistiera de su peregrina idea y que volviera a la cordura de un proyecto comercial masivo y altamente rentable. Sin embargo, la contumacia de galardonado oriental lo consumía por dentro. Aceptó el reto. Una nueva y desgastante junta creativa era convocada. Un semana completa de propuestas y contrapuestas, de gritos y nervios alterados se llevaba a cabo. Pero apareció una tenue luz al final del túnel. Con el risible presupuesto asignado realizarían varios teaser, que predecirían a un supuesto mockumentary que no se realizaría nunca, debido a que estos cortos consumirían todo el dinero. El objetivo siguiente consistiría en hallar un grupo numeroso de gente que armara un lio bárbaro al ver en pantalla imágenes del descomunal dinosaurio destruyendo alguna de sus ciudades, creando la ilusión que efectivamente sucedería. Takashi ya poseía alguna información preliminar. Se adelantó a su equipo y les ordenó que realizara un urgente y efectivo estudio del comportamiento de unos singulares habitantes de un país que se encontraba en las antípodas del primer mundo.
viernes, 28 de junio de 2024
Godzilla destruye Santiago de Chile (I parte)
martes, 25 de junio de 2024
Las condenadas del Café Taj Mahal (III parte y final)
FIN
miércoles, 19 de junio de 2024
Las condenadas del Café Taj Mahal (II parte)
Desde el primer día Wanda percibió que este local distaba bastante de las prácticas de los anteriores. El ambiente exudaba provocación constante. Las mozas se atrevían a lucir sus eróticos uniformes de manera desenfadada y los clientes que consumían a lo grande eran disputados por las niñas en fratricidas combates y utilizando armas seductoras muy variadas. En sus pesadillas comenzó a reiterarse la difusa imagen de un pequeño frasco de plástico cilíndrico. Desplegó su encanto, el que le había reportado singulares triunfos en los anteriores recintos. Fue insuficiente. Las endiabladas garzonas eran tan diestras en el arte de la atracción sexual sin compromisos carnales posteriores, que daba la impresión que le llevaban décadas de ventaja. Es más, enemistaban a los clientes más incautos indisponiéndolos con la competencia. Lilith, la abeja reina de ese panal con aroma a expreso y cuya estadía en el lugar se perdía en la memoria de los regentes, reinaba de manera despótica. 1.75 de estatura, de piel de alabastro, turgentes senos, pronunciadas curvas y un rostro bellamente huidizo, acaparaba grandes cantidades de propinas y hacía de la amenaza su herramienta más eficaz. Para Wanda significaba el enemigo a derrotar. Y con una bélica y decisiva acción debía ganar a lo grande.
viernes, 14 de junio de 2024
Las condenadas del Café Taj Mahal (I parte)
- Calzas a la perfección con el perfil que buscamos para este café.